Catedrático

Catedrático

29 feb. 2012

A MI MAESTRO


Al sabio quiero laurear,
por la excelsa faena
que forja cada día.

Mi felicitación
al sabio en su día,
maestro libertador.

Tu sabiduría en mis
años de vida y para
otra prole ¡Felicidades!

CUMPLEAÑOS DE MI PATRIA


Mi patria para los hombres perfectos,
los hombres para mi patria perfecta,
el quetzal no vuela en los cuchumatanes,
vuela más en el techo de mi corazón.


Hoy y mañana son para pintar
el quetzal con las hojas de laurel verde,
restregando sobre las plumas  
y salpicándole con sangre el pecho.

Hoy es el cumpleaños de mi patria,
hoy le dedico el himno escrito
por José Joaquín Palma, y con el sonido
de las piezas de la antigua marimba.


Y la bandera bailando al ritmo del son
como las nubes en faz del cielo azul
como la mariposa revoloteándose
y libando la flor azul.

LAS LETRAS DEL POETA


Las letras no son mudas,
son letras delicadas,
son indicios descifrables,
son rayas inherentes.

Las letras no son inéditas,
son letras añejas,
pero bañándose de tinta
se rejuvenecen una hora.

Las letras no son finitas,
son letras sempiternas,
son letras que alborean
para habitar en la hoja.

Las letras no son para el silencio,
las letras son para el murmullo,
las letras son fórmulas de las palabras,
las palabras florecen más poesías.


AQUÍ ESCRIBO MIS PALABRAS


 Escribo mis palabras en esta hoja,
mis palabras cobijan el espacio vacío,
mis palabras se dirigen para hablar.

En esta hoja dejo las huellas
de mis palabras como la culebra
dejando sus rastros en el desierto.

Esta hoja hará volar mis palabras
como la paloma que revolotea
en el cielo y sus plumas desprendidas.

Pero mis palabras no volarán en el cielo
más volarán en el corazón de los sabios
y amantes de la palabra estética.

La letra deambula en busca de la otra...
La palabra deambula en busca de la otra...
Para que juntas se miren en el espejo
y poder convertirse como admiradoras.

El corazón deambula en busca de las huellas
de las palabras en una isla de suspiros inmanentes.
  Ahora aquí escribo mis palabras en la suavidad
de la mejilla de la hoja blanquísima.

NO SÉ SI TE AMO


No sé si te amo
porque cuando te veo, te amo
pero cuando te me desvaneces, no te amo.

No sé si te amo
porque cuando me platicas te amo
pero cuando me dejas de platicar, no te amo.

No sé si te amo,
porque cuando escribo estas palabras, te amo
pero cuando dejo de escribir, no te amo.

No sé si te amo,
porque cuando me ves, te amo
 pero cuando no me ves, no te amo.

No sé si te amo,
porque cuando es de noche, te amo
pero cuando es de día, no te amo.

No sé si te amo,
porque cuando te amo, no me amas
pero cuando no te amo, me amas,
por eso no sé si te amo.